El RCD Espanyol discriminado por las instituciones políticas catalanas

Las instituciones políticas catalanas parece que están emperradas en la desaparición del RCD Espanyol. No, no es ninguna broma. No contentos con echar de Barcelona al club, ahora están dispuestas a que sus sufridores socios y seguidores no puedan llegar en coche al nuevo estadio ¡hasta 2011! Y toda la historia viene por una rotonda que debería instalarse en la Ronda del Litoral que permitiese tomar un desvío que llegase hasta el nuevo estadio de fútbol, el cual se inaugurará en verano y que, para que os situéis, se encuentra exactamente en el culo del mundo las afueras de Cornellá. Para más concreción, a sólo 20 minutos andando de la estación de metro de Cornellà de la línea 5, que es lo que se dice céntrica-céntrica, o sea, la última parada de metro de la línea más larga de Barcelona.

Pues bien, hoy en la SER, he oído a un energúmeno concejal del Ajuntament de esta ciudad diciendo que ellos (el Ajuntament) no van a facilitar a los aficionados periquitos el acceso con sus vehículos privados porque consideran que no hay y nunca la habrá ya hay suficiente oferta de transporte público. Pues bien, como decía más arriba, Cornellà es la estación final de la larga línea 5 de metro. Para que os hagáis una idea, si en Barcelona viajar en transporte público es ya de por sí complicado (todo el que oiga la radio, o lea la prensa, lo sabe), imaginad un domingo a las 17h ó 19h, o un día entre semana a las 23h y toda esa gente intentando salir o llegar a ese agujero en medio de ninguna parte al estadio. La cosa pasa entonces a la categoría de odisea. Más si cabe, cuando tienes que tomar 2 transportes (o más) a esas horas y en esos días, lo que puede llegar a suponer perder 30 minutos adicionales. ¿Cómo piensan los burócratas nepotitas políticos de las instituciones catalanas que podrán llegar estas personas si no les facilitan el acceso en coche? ¿Creerá este lumbreras señor concejal del Ajuntament de Cornellà que esta gente viene sólo de Cornellà centre en lugar de proceder de cualquier barrio de Barcelona, Sabadell, Badalona, Vilanova o Mataró? ¿Quizá querrían alojarnos a todos en un ghetto por allí que hay espacio y por eso no quieren hacer la rotonda? ¿Es que los aficionados tienen que salir de sus casas la víspera del día del partido? No, es más fácil que eso. Simplemente, a los políticos catalanes les importa una mierda el Espanyol y su gente les resbala el tema y entenderéis en seguida el porqué.

1. En primer lugar, los burócratas políticos de Barcelona (y de sus ciudades satélites), lo cual es también extensible a la Generalitat, están obsesionados con el transporte público y recuperar espacios para los ciudadanos. O al menos eso dicen… Sus mentiras desvelos por la promoción de este transporte cuentan con mi apoyo, ya que es el que suelo utilizar. Incluso su promoción por el Bicing me encanta, aunque en mi barrio, el Putget, nunca se vaya a estén ya tardando en instalar este medio de transporte. Sin embargo, os advierto que esto no es más que un discurso vacío, pues en realidad todo es una fachada y son políticas de eslogan “la ciutat dels vianants!” La cosa es que en Barcelona todo es marketing se empieza por el tejado. Primero se ponen mil trabas a la movilidad (obras, zonas verdes, amarillas, azules, naranjas, más obras, autopistas de peaje a 1km de la ciudad, calles peatonales, ¿dije ya obras?, etc. Aduciendo que es por el bien de las arcas municipales y de sus bolsillos los vecinos y los peatones, eso sí. Luego, la realidad es que esto no va acompañado de ninguna política políticas adecuadas de transporte.

Así, por ejemplo, tenemos la Línea 9, una línea colosal que lleva años construyéndose y que no está estrenada, pero claro, en muchos mapas ya figura. Sí, es cierto, es algo muy del estilo del Ajuntament y de la Generalitat, en los últimos tiempos, vender cosas hechas que están por hacer. ¿Sabéis cuántos extranjeros me he encontrado en medio de un agujero de obras inacabables la Plaça Lesseps preguntándome, mapa en mano, por el transbordo de la Línea 9 que no existe y se inaugurará en 5 años 2 años, pero figuraba en sus mapas turísticos! No es lo único que podemos decir sobre el tema: faltan autobuses, sus conductores están mal pagados, trabajan 6 días y en permanente estado de revuelta, se invierten cientos de miles de Euros en trenes del Metro modernos con TV y en poner bonitas las estaciones céntricas, los cercanías sin comentarios y, encima, si trabajas en la Zona Franca (donde se halla el 60% de las ya casi extintas industrias) despídete, porque no hay metro, y los autobuses (único medio de transporte público que llega) invierten 45 minutos en dar la vuelta entera al polígono. Como te toque bajar en Mercabarna, muérete esperando toma asiento. Pero, claro, queda muy sinvergüenza cool y caradura europeo decir frases del estilo “hay suficiente oferta de transporte público” para estos perros aficionados pericos que por cierto, no son precisamente cuatro gatos: 20.000 socios, 50.000 aficionados asiduos y más de 400.000 simpatizantes en Catalunya. Pero como veis, del eslogan a la práctica hay un trecho. Así es como funciona esta ciudad pija e insoportablemente cara tan fashion de Barcelona.

2. En segundo lugar, viene el tema de siempre. El Espanyol es el hijo bastardo ilegítimo de Barcelona. Este es el tema de fondo. Si fuera el Barça, el del estadio, habrían hecho metro, pista de esquí, aeródromo por si la Marta Ferrusola quería venir en parapente y demás infraestructuras para que los cochazos de los que tienen el poder y su culo pegado a la poltrona
políticos y empresarios que llenan la tribuna en cada partido, pudieran llegar hasta la misma puerta sin dificultades. Y es que si se cayera la tribuna del Barça al suelo en un día de Champions, se irían con ella la flor y nata de los que medraron con el franquismo en Barcelona. Y luego dicen que los del Espanyol son fachas… ¡esa es otra! Mirad, en Catalunya ha habido dos instituciones que se han apropiado de los símbolos de todos, de la bandera de cuatro barras y del himno del país: CiU (sobre todo con Pujol) y el Barça (que es EL EQUIPO de Catalunya). Así, a los del Espanyol sólo les queda representar a la ciudad de Tegucigalpa que es como más nuestra. Y es que el Espanyol es el único equipo de primera división que lucha permanentemente por existir. Sííí, de verdad, la mayor parte de las veces TV3, las radios y las TV locales, se olvidan de dar el resultado del partido. Fijaos que la mitad de la gente que no es catalana, ni siquiera sabe ni de donde es este equipo; haced la prueba. De esta forma, para identificar la procedencia del Espanyol (con sus 109 años de historia), siempre se le acompaña de una coletilla “de Barcelona” “de Cornellà”. Acabáramos. Yo nunca he oído “el Betis de Sevilla”, supongo que porque no hace falta ¿no creéis?

Digo yo que le ha salido bien la jugada al perlas del Hereu Alcalde ¿o no? ¿Sabéis que el órgano recaudador Excelentíssim Ajuntament de Barcelona obligaba al Espanyol a desembolsar una burrada de millones de Euros anuales por el uso del campo municipal, el Estadi Olímpic? El Ajuntament se negó sistemáticamente a renegociar las condiciones de este impuesto revolucionario costoso alquiler, tal y como pidió, una y mil veces, el club por lo que les echaron obligaron a buscarse la vida en el campo Cornellà. ¿Una jugada redonda? Políticamente sí (ahora el Espanyol ya no juega en Barcelona, y ja podem dir que Barcelona=Barça). Un fracaso en todo lo demás: se pierde patrimonio deportivo, cultural, un dinero fijo e ingresos varios que deberemos costear los ciudadanos con multas de turismo, visitantes, etc; y, por cierto, el Estadi Olímpic se queda vacío y en desuso. La falta de miras de las instituciones que gobiernan esta ciudad que viven de las rentas del pasado y van camino de darnos la gran ostia una crisis, se merecen eso, que el Estadi Olímpic se quede vacío y acabe como estaba cuando yo era pequeño: en ruinas. Se lo merecen aunque quienes lo vamos a pagar seremos los vecinos y comerciantes, claro está. Y es que a los burócratas y vividores políticos y funcionarios del Ajuntament de Barcelona sólo les importa mantenerse en sus cargos y cobrar mucho no les importa que un equipo de fútbol barcelonés se tenga que ir a otra ciudad, que su transporte no funcione, que los empleados de las PYMEs no puedan llegar a sus trabajos en coche, ni en transporte público y las empresas se acaben yendo al extrarradio (cuando no al extranjero), que el turismo gay se vaya a Madrid, que la Bread & Butter y la pasarela Gaudí desaparezcan, que las grandes compañías se trasladen a Madrid, que a la Fira del automóvil no acudan las empresas, que la zona verde asfixie a comercios y comerciales, que la Línea 9 no se inaugure, que la nueva terminal del Aeropuerto lleve meses y meses de retraso, etc. Y es que cómo Barcelona... és tan maca!

Pero, volviendo al Espanyol, quedan aún cosas por decir. Atrapado en la dinámica Barça-Madrid, el Espanyol (de Barcelona) ha quedado reducido a una especie de comparsa madridista en contraposición al Barça. O sea, que los seguidores del Espanyol (de Barcelona) automáticamente somos también del Madrid ¡Toma castaña! Claro, ¿cómo no van a querer cargarse a este equipo (de Barcelona)? si sus perros traidores aficionados en realidad son seguidores de un equipo de la ciudad eternamente rival
Madrid. Los que no seáis catalanes no lo entenderíais, puesto que este complejo de inferioridad sólo existe aquí y de tanto que lo han abonado al final va a resultar cierto. En el resto de ciudades, las rivalidades entre equipos propios se viven de otro modo: dinamizan la ciudad, estimulan la competición y generan riqueza y patrimonio. Aquí no. El Barça es algo TOTALITARIO. Perteneces a él y tienes “derecho de ciudadanía catalana”. Sus éxitos son los de Catalunya. Lo demás son equipuchos como el Espanyol, el Joventut, el Lleida, el Sabadell, el Nastic o el Manresa. Por eso en Catalunya nunca habrá 3 equipos en Primera consolidados como los hay en Madrid, porque la política y los intereses van en el sentido contrario, o sea, hacia al totalitarismo culé. ¿Para qué coño necesitamos una selección catalana si ya está el Barça? Ah claro, porque en el Barça sólo juegan 3 ó 4 catalanes (mientras que en el Espanyol (de Barcelona) son mayoría y además, es el principal formador de futbolistas de élite catalanes de los últimos años; pero, como ya hemos quedado que es un equipo de Madrid…). Y luego está cuando vas por Europa y todo el mundo sabe qué es el Espanyol. Claro, es entonces cuando ya no entiendes nada. Cualquier europeo entendido en fútbol sabe de dónde es el Espanyol, y es que ha jugado 2 finales de la UEFA, ha ganado 4 copas del Rey y tiene 109 años de historia. Quizás es porque en Europa no tienen el veto velo que hay aquí. Seguro que a la curia de Plaça Sant Jaume le debe joder fastidiar que el Espanyol jugase la final de la UEFA hace 2 años aunque respiraron aliviados cuando perdimos.

En cualquier caso, los periquitos que no somos catalanes (sino chinos) tal vez este año bajemos a segunda, no podamos llegar al campo y de paso desaparezcamos. Ya veremos, las espadas están en alto… A lo mejor les sorprendemos y en un par de añitos jugamos otra final y por una puta vez la ganamos y entonces nos dará la copa el Hereu o Trías Alcalde de Cornellà.

Esta especie de gafe que persigue al Espanyol explica el último enigma tanto para un lector gay-lesbiano: ¿Qué hago yo hablando de fútbol? como para un lector catalán (pues para el resto quizá no haga falta): ¿cómo es que soy del Espanyol si soy de izquierdas, catalanista (que no nacionalista), progresista e hijo de obrero? Fácil. A lo primero, desde los 2 años fui obligado sistemáticamente, cada 15 días, a tragarme el partido de turno en Sarrià. Durante años, mientras mis padres, hermanos y gente miraban hacia el campo, yo miraba en la dirección opuesta. Ya lo comentaba mi madre riéndose con sus amigas, ya… A los 10 años, tanto me amargaron en la escuela con niña, marica de mierda, gay lo del fútbol, que acabé por convertirme en un experto del tema, más que todos mis odiados queridos gilipollas compañeros de clase juntos. Finalmente, la socialización había hecho su efecto Fue por propia convicción, no os penséis. Resignado Convencido, lloré y lloré sufrí lo indecible en Leverkusen, tenía 12 añitos. Ahora ya no sigo el fútbol como antes me resocialicé yo solito y descubrí las camisetas y tengo otras aficiones, pero el Espanyol sigue siendo mi equipo perfecto: pobre, minoritario, de sufridores, ninguneado, de pocas alegrías (pero sonadas), abonado al sufrimiento y al casi lo consigo pero no tuve suerte, a celebrar los no descensos de categoría, donde otros celebran sus campeonatos… en fin, una radiografía de mi vida.

A lo segundo, debo decir, que en el fútbol y la sociedad catalanes hay tantos complejos y tópicos que necesitaría 150 artículos más para desmontarlos, y eso que éste ya es bastante para aburrir larguito de narices. En el Espanyol (de Barcelona) hay tantos de izquierdas, como de derechas; rojos, como amarillos; sobre todo obreros, pero también ricos (pocos, y así nos va), catalanistas y españolistas, etc. ¿Tanto les cuesta entender que sólo es fútbol y no política? Mientras el catalanito de a pie siga pensando que el Barça es Catalunya y el Presidente de este club privado tenga una especie de halo de guía profético de la Nación, nada cambiará. Los políticos contribuyen a ello, persiguiéndolo desesperadamente haciéndole la pelota al presidente de turno, arrastrándose peleándose por salir en las fotos con él, como el lamentable espectáculo que nos dieron Montilla y Mas en las pasadas elecciones. Mientras tanto, los aficionados del segundo equipo de fútbol de Catalunya y el sexto de España, y nos guste o no, la segunda entidad cultural y deportiva de este país, Catalunya, no pueden contar con el apoyo de sus instituciones para que les faciliten el acceso a su estadio. ¿Cuál va a ser el coste que va a pagar esta ciudad por tantos errores de fondo? ¿Hasta cuándo aguantaremos los ciudadanos barceloneses y catalanes mientras vemos, cuales simples usuarios-espectadores, como todos los éxitos del legado maragallista-felipista y el patrimonio de Barcelona se va a la mierda extinguiendo?

4 Comentarios:

30 de enero de 2009, 11:10 Santi dijo...

He tenido problemillas con el diseño. Al parecer para tachar palabras se puede hacer con el uso de la S entre símbolos de mayor y menor entre medio de la palabra a tachar y la 2ª S con una barra delante /S Bueno ahora ya está solventado...

Quería decir también a mis familiares-amigos-compañeros-vecinos culés que puedan leer esto(que son el 90%)sólo ;-)). hay que tomarlo con filosofía es sólo (la verdad) una opinión.

30 de enero de 2009, 12:27 Jachsper dijo...

De buena mañana he leído tu entrada original, y ahora la veo un poco modificada, no se a que habrá sido ese pequeño cambio, pero decirte que, aunque "culé" que soy, comparto muchas de las verdades que aquí expones....

Mucha discriminación ha tenido este equipo por parte de los catalanes poco tolerantes, ya que el hecho de que se vean banderas Españolas en el estadio, siempre ha estado mal visto por los acérrimos seguidores nacionalistas “culés”…. y como todo en esta vida, los políticos (nacionalistas) saben mucho de esto, y saben cómo ganar votos…

Lo cierto, es que siempre estáis en segundo plano (o tercero, o cuarto) en lo que concierne a Noticias, Televisión, Prensa, Publicidad, etc.… y la verdad, uno se pregunta porque tiene que suceder esto. Quizás si fuera al contrario, y los títulos obtenidos hubieran sido por parte del RCD Español, “otro gallo cantaría”, y como se sabe, los políticos se hubieran decantado por el otro lado de la balanza…

Es bueno que haya rivalidad y “pique” entre equipos rivales de la misma ciudad, siempre y cuando, este no se vea identificado por aspectos socio-políticos, que en la mayoría de las ocasiones conlleva a ver la cara más oscura del deporte.

En fin, aunque ayer sufrimos con los “pericos”, y al final, no pudo ser, se que llegaran nuevos vientos para que el mítico Español vuelva al lugar que le corresponde en las competiciones y, cómo no, en su ciudad.

¡Visca el Barça i Visca l’Español!.... y viceversa.

30 de enero de 2009, 14:18 Juan Carlos López dijo...

Lo siento, Santi, es que yo con el fútbol no puedo. Me quedé, digamos, en la época en que Hugo Sánchez jugaba. Ya ha llovido.

No creas que en Madrid no sucede algo parecido. Habría que preguntar a los aficionados colchoneros cómo les ha sentado lo del nuevo estadio.

Por otra parte, la política, o los políticos, siempre ha metido las narices en esto y ello ha perjudicado, evidentemente, al fútbol, el mal llamado deporte rey, materia de interés nacional, etc. Hasta el punto de convertirlo en el circo romano de estos tiempos.

Recuerdo un chiste sobre las últimas horas de Franco. El dictador, en la cama de su agonía, despierta por un momento, ve gente a su alrededor y pregunta: "¿Quiénes son todos estos?". Un consejero le responde:"El equipo médico habitual, Generalísimo". "¡Hala Madrid!", responde Franco.

A ver si la culpa la va a tener Zapatero. Dicen que es del Barça.

18 de junio de 2016, 11:48 Anónimo dijo...

siempre llorando los pericos