El Far del Sud, reflexiones sobre las fantasías humanas


Este fin de semana escuchaba esta canción que se incluye en la selección musical del Blog. Es una canción en catalán, de Sopa de Cabra. Sopa ya no es un grupo de ultimísima actualidad. Sonaba mucho en mi adolescencia, cuando estaba muy de moda en Catalunya. Pero, esta canción no es de entonces, ni tampoco demasiado conocida y, además, poco tiene que ver con temas de quinceañeros. Y es que su argumento gira en torno a los mundos interiores de cada cual; en torno a la historia de alguien que aparentemente podría estar solo, pero que al mismo tiempo se siente acompañado por una relación de ficción que, sin embargo, para él resulta muy real; en cierto modo, una historia desgarradora, como todas aquellas historias personales que son vividas de un modo obsesivo, que te alejan de la realidad del día a día, me refiero a esas historias que enganchan y de las que cuesta salir.

¿Nunca os habéis inventado historias o fantasías de las que erais protagonistas? ¿Quizá con personajes de verdad (o ficticios) que os conocían, o con los que teníais una relación, una amistad o un coloquio? Son esas historias que te ocupan horas, días. Historias que forman parte de ti de tal manera que hasta sueñas con ellas y al desvelarte, no sabes a ciencia cierta si eran realidad o ficción. Son ese tipo de historias que producen desazón cuando acaban. Igual de peligrosas que aquellos estados en los que uno cree estar seguro de que conseguirá algo para luego no conseguirlo.

Quizá algo menos oscuras sean otro tipo de fantasías. ¿Nunca os habéis inventado un país donde vivir? ¿Un país cualquiera? ¿Qué fuese libre, moderno, avanzado y en cierto modo aislado, para protegerse de “los otros”? O peor aún, ¿nunca habéis gobernado imperios, ni comandado naves espaciales en lejanas y complicadas misiones? ¿Y que me decís de los súper poderes? Sobre esto se me ocurre, a bote pronto un montón de historias novelísticas, televisivas o cineasticas como aquellas que hablaban del Nidus (ver foto, esta Serie, Dentro del Laberinto me provocó todo tipo de pesadillas y sueños extraños a mis siete años), el don de lenguas, la fuerza, los poderes de sanación, las espadas de luz, el auryn, los anillos, la Especia y otras tantas que actuaron de sustrato de muchas de mis propias fantasías, de sustrato de mi mundo alternativo.

De uno de estos rincones de mi memoria, de mi ser, ya os he hablado algo y da nombre al título del Blog. Es curiosa la evolución que ha sufrido en mi cabeza aquella isla (de la que forma parte Nivorg y su ciudad perdida) que se fue forjando en mi cabeza en los albores de mi adolescencia, cuando ya la dibujaba y le daba nombre a sus cuatro ríos y sus pequeñas aldeas. Aún conservo algún papel de aquel remoto lugar al que viajaba a menudo pintándolo por doquier en folios, pupitres de la escuela o márgenes de libros. A los 14 años, la isla pasó del Atlántico al Índico, y de pequeña comunidad llegó a ser nación de primer orden. No sé si el cambio tuvo que ver con el shock que sufrí cuando leí el libro “Molt lluny de qualsevol altre lloc” de Ursula K. Le Guin, cuyo protagonista se imaginaba una isla secreta, clónica a la mía (recuerdo la rabia que me dio que me hubiesen “arrebatado” mi secreto); o a lo mejor se debió a que en aquella época vivía en una cierta soledad mental al albergar muchos “secretos” por entonces “inconfesables”. De esta forma, pasé a buscar un sitio más grande, más libre y más importante. Era la adolescencia, estúpido. Después, con el tiempo, la isla pasó a ser cabeza de un Imperio presente con una dilatada historia de guerras, batallas y crisis, hasta por fin convertirse en una civilización forjada con la ayuda y sabiduría de 9 extraterrestres fugitivos. Entre medias de todo esto, la historia de mi isla se encauzaba hacia el momento presente, donde yo vivía enamorado de una de las personas más especiales de ese país...

Entiendo, pues, a la fuerza a todas aquellas personas que necesitan inventarse un mundo paralelo mejor que éste. Para muchos es algo intrínseco a nuestro ser. Algo intrínseco al alma. Esas fantasías y ficciones alimentan historias, cuentos y fábulas en nuestra cabeza. Alimentan nuestra imaginación, las ganas de escribir y de comunicar la propia vida; las ganas de superarse y mirar hacia delante. En momentos de soledad son un refugio apacible del que no debe abusarse, ya que puede convertirse en un opiáceo insaciable que puede consumirte, para luego abandonarte en la Nada más yerma y huérfana. En momentos de ajetreo o dolor, se convierten en un recurso para la voluntad, pues sirven de paliativo para el estrés, un dolor asfixiante, una pérdida o el daño de no encontrar. Mis historias son un far del sud que ilumina con claridad esas zonas rocosas de las que debes alejarte.





EL FAR DEL SUD. Letras


La va trobar a una sala mig buida, buscant un somni, fugint del dolor.
Entrant pels ulls va sentir mil espurnes, aquella història va canviar-li el món.
Va perdre-ho tot, la partida i la vida, cada ciutat li esmicolava el cor.
Només el far de sud ella es mira, segueix la flama fins que res no es mou.

I empenya el sol tan bruna, tan forta i prohibida, i es descorda la brusa, el seu cos un somriure viu.
Et donaria amor si poguessis tornar-me’l, et donaria amor si ens poguéssim mirar...
Et donaria el món si volguessis parlar-me, ho donaria tot si et pogués estimar.

Tantes nits va pagar per tenir-la, tantes excuses per anar tot sol.
Però cada cop amb un plor la perdia, la llum s’apaga quan la sort es pon.

I el seu record s’estima en ciutats adormides, i somnia fins l’alba el seu far sense vida trist.
Et donaria amor [...]

Tremolant poc a poc surt del cine. Sessió de nit avui ja és l’últim dia.
S’endu el cartell, arriba casa i l’espia, l’habitació es transforma en un món nou.
I li escriu cent mil cartes la busca i viatja, i el seu centre s’escapa, perd l’ordre i la casa.
Apaga el Sol tan bruna, tan feble i prohibida, s’enfonsa en les ombres, el seu cos un somriure viu...

Et donaria amor si poguessis tornar-me’l, et donaria amor si pogués ser veritat
Et donaria el món si poguessis parlar-me, ho donaria tot si et pogués estimar...
Et donaria el món si em poguessis mirar. Et donaria amor si volguessis quedar-te.
Ho donaria tot si et pogués estimar.

3 Comentarios:

23 de febrero de 2009, 21:51 Juan Carlos López dijo...

Tuve hace tiempo un disco de Sopa de Cabra.

En cuanto a lo que dices de esos países imaginarios y otras cosas, yo los recuerdo como propios de la adolescencia y de los sueños.

Es cierto, por otra parte, que pueden servir como imagen para la concentración o la relajación. Como perla, en términos del método.

26 de febrero de 2009, 13:59 Anónimo dijo...

Me ha parecido precioso!! Yo también veía Dentro del Laberinto con Rotco y Velor aunque ya más crecidita. Mi imaginación es más práctica pero a veces em lleva por países de Nunca Jamás.

27 de febrero de 2009, 14:50 Santi dijo...

Ei Juan Carlos, pues yo sigo imaginándolos. Una aplicación práctica sería montarse un blog a tu medida...
Gracias a Anónimo por el comentario. Te anima a seguir escribiendo. Un abrazo.