Viaje a Múnich: 3 días y 4 noches, I Parte (temas prácticos)


Múnich es una de esas ciudades que todo el mundo sabe ubicar más o menos gracias a cosas tales como su Oktoberfest, el fútbol, la BMW, la Bayer, los crímenes olímpicos de Septiembre Negro y quizá incluso por su historia contemporánea, al ser la ciudad que encumbró a Hitler y su partido Nazi. Con todo y con eso, no pasa de ser una gran desconocida frente a las otras grandes capitales europeas, a pesar de que año tras año atrae a una mayor cantidad de visitantes. Quizá ese desconocimiento se deba a la modestia de sus habitantes que se sienten orgullosos de su ciudad pero sin pretensiones, pues para ellos sólo es un "pueblo del mundo". Dada su ubicación, sus dimensiones y a pesar de que sus recursos turísticos de mucho de sí, Múnich no deja de ser un destino apropiado para un viaje corto de 3/4 días. Por supuesto, no contéis con “verlo todo” con tan poco margen... Además, si como a mí, os cautiva, tarde o temprano acabaréis por darle una nueva oportunidad para que os deslumbre en un próximo viaje.

En este primer artículo quería daros una serie de 7 recomendaciones prácticas para viajar a la capital Bávara. Algunas de ellas me fueron bastante útiles y por eso quería compartirlas.

1) Cuándo ir; si la idea es ir 3-4 días se debe intentar (según disponibilidad) que sea en una época de tiempo agradable. Soy un acérrimo partidario de visitar las ciudades europeas en primavera, lástima que mi salario y mi tiempo, no me lo permitan (snif). Asimismo para aprovechar Múnich en todo su apogeo es recomendable ir antes del 15 de julio y después del 20 de agosto (entre medio la ciudad se vacía); viajar durante la Oktoberfest no es recomendable para los que deseen conocer la ciudad y evitar terribles aglomeraciones y sobrecostes a lo Barcelona “todo el año”.

2) Cómo llegar; desde España es preferible acceder a Munich por avión. Con la suficiente antelación (más de 3, y más de 4 meses) y evitando los puentes, hay ofertas asequibles. Nuestra opción fue Click Air, pero Lufhtansa y otras compañías también enlazan Barcelona, Madrid o València con la capital bávara. Además, si tomas un avión te ahorras la sangría los peajes franceses y ganas muchas horas. Pero incluso si planeas hacer una ruta por Centro Europa, Múnich puede ser un estupendo punto de partida o terminal, dado que los precios de los coches de alquiler en Alemania son mucho más económicos que en el resto de países del entorno, tomad nota de ello si os lo planteáis, Hay varias compañías aunque es muy práctica Easy Car que en Alemania se llama Sixt.

3) Transporte; desde el aeropuerto y en la ciudad, no se precisa un coche para los desplazamientos. El transporte público, que no es precisamente un dechado de sofisticación, es, sin embargo, muy eficiente. Tanto el U-Bahn y S-Bahn (metro), como los tranvías, llegan a todos los destinos turísticos. La alternativa más económica son los billetes familiares (partner-tageskarte), cuya duración puede elegirse entre 24 horas y 3 días y, son válidos para 5 adultos y niños (quien los tenga), con el consiguiente ahorro si se viaja con varios amigos o con hijos. Ojo, porque colarse en el transporte no es muy recomendable por la elevada cantidad de revisores (de paisano) en permanente ronda, y no lo digo por nada…

4) Alojamientos económicos; Múnich ofrece alojamientos de todo tipo y condición. Para los que busquen alternativas baratas, sin renunciar a ciertas comodidades, lo mejor es acudir a los albergues HI (München–City o München–Park) que ofrecen desde habitaciones dobles con baño, hasta simple cama y armario en habitaciones compartidas con baño en pasillo, lógicamente mucho más económicas en este caso. Si se va sin reserva en los alrededores de Hauptbahnhof (donde hay una Oficina de turismo de turismo) y Bayerstrasse, encontraréis un sinfín de hostales, hoteles y albergues, algunos de ellos muy adecuados. Una de las opciones calidad / precio más recomendables es el albergue wombats.

5) Comer en Munich; Dado que en todos los albergues y hoteles te suelen servir un desayuno abundante y suculento (el llamado continental), la opción más práctica y económica es hacer un tentempié cuando te invada el hambre, para seguir adelante y cenar en plan “darse un homenaje”, más tarde. Es posible que sea por esto que en Múnich abunden los establecimientos de comida rápida: desde los Vinzenzmurr con comidas preparadas, las Mensas de la Universidad (en el caso que dispongas de carnet de estudiante –para mí eso no es problema, ni lo será) o, en las mismas cervecerías donde sirven comida a cualquier hora y siempre puedes encontrar un Weisswurst (salchicha blanca de ternera) con esa mostaza dulzona tan especial y tan propia de Baviera. Por cierto, la cervecería más famosa es la Hofbräuhaus; en el próximo artículo os diré el porqué (ver foto).

6) Salir, cenar y tomar algo; En Múnich debes cambiar el chip español. A partir de las 19h ya es una buena hora para salir a tomar algo, cenar puede hacerse ¡incluso antes! Por supuesto la noche es joven para seguir tomando algo... En verano, las terrazas están muy animadas durante todo el día y la noche hasta las 23:30h (ojo, puntualidad británica), momento en que literalmente se cierran todas. Cenar en Munich no tiene por qué ser caro aunque es preferible evitar los sitios céntricos (turísticos) de la Alstadt y si se quiere algo más variado y de calidad, también las cervecerías.

7) El ambiente gay de Munich; los bares gays de Munich son variados y muy entretenidos. El área del ambiente de Munich es extensa y se sitúa entre Viktualienmarkt y Sendlinger Tor en el barrio de Glockenbach. Puedes hacerte una idea de los locales en Munich GL
si es que sabes alemán) o en esta web: munich.de-vida gay y con los gaymap de Friends. No sé si es cosa del verano o realmente es así siempre, pero es cierto que desde las 19h puedes encontrar terrazas y bares atestados de gente como Kraftakt (ver foto), ya que es a primera hora cuando encuentras las happy hour (lo que en España sería hacia las 23h). Cenar es posible en una docena de restaurantes. El Morizz no es barato y tienen poca variedad, pero el local es precioso con un toque Art Decó muy encantador; Nos gustó el Villanis, muy tranquilo y agradable; también existen varias terrazas (pizzerías, indios) en el cruce de Fraunhoferstrasse con Blumenstrasse, en medio del meollo, pero el problema (para un español) es que las terrazas cierran a las 23h y a esa hora es cuando aquí se plantea la pregunta ¿dónde se cena? Pues bien, en el Mundo a esa hora es tarde y en Munich mucho más. Salir de bares no es, para nada, aburrido. Muchos sitios de copas son mixtos, gay/lesbian, lo cual es genial y deja mucho que decir de los locales de Barcelona o Madrid. El Selig Café y el Nil (si es que no ha vuelto a cambiar de nombre), justo enfrente, son dos bares que están bien para tomar algo y charlar de la vida con perfectos desconocidos... Si la noche se presta a seguir hay bastantes alternativas. Las discos abren el fin de semana (desde el jueves) y Die Carmen’s o Hendersen son las mejores. Luego hay locales como Camp o Eagle con rollos más cuero, o cuarto y donde la media de edad se dispara. La opción intermedia y con la que nos quedamos es Bau, donde curiosamente has de crearte una tarjeta tipo “socio” (sin coste alguno) para poder consumir, pero al margen de eso, el sitio está muy bien. Ojo con los bares de Utzschneiderstrasse ya que su clientela es mayoritariamente chaperos y clientes de éstos y a menos que no te guste ese rollo mejor no acercarse.

En el siguiente artículo de Múnich podréis ver la ruta que propongo, complementada con fotos, para aprovechar al máximo 3 días en Munich. Os dejo un adelanto: Ver Reportaje fotografico de Munich y segunda parte en Munich I Nivorg

3 Comentarios:

19 de febrero de 2009, 23:54 Juan Carlos López dijo...

Ay, con lo bien que se cena, por ejemplo, a las diez de la noche.

Veremos qué depara la siguiente entrega.

20 de febrero de 2009, 9:38 Francisco Galván dijo...

Pues ya me has puesto los dientes largos. Pero yo tengo pendiente, quizá para antes del verano, ir a Berlín, también 3 ó 4 días, que no lo conozco.

20 de febrero de 2009, 13:40 Santi dijo...

A pues de Berlín tengo cosillas que contar... Yo estuve en 2006 una semana y me lo pasé genial. Tiene cosas increíbles.