La conquista hispana de Creta en el año 827. Epopeya de los muladíes cordobeses.

En muchas ocasiones la historia cuenta con esas páginas que con la distancia de los siglos nos resultan asombrosas. Una de ellas es la conquista hispana de Creta en el año 827, un episodio que pasa desapercibido en manuales y revistas especializadas, pues no fue protagonizado ni por los almogàvers de Roger de Flor, ni por nobles castellanos enviados por Isabel y Fernando a saquear naves portuguesas en Guinea. Y es que sus protagonistas no fueron cristianos, sino hispanos musulmanes exiliados de Córdoba por orden del emir Al-Hakam I tras la revuelta del arrabal, una de las más recordadas en la historia de Al-Ándalus. Hispanos con mayúsculas, muladíes, descendientes de los hispano-romanos e hispano-godos que siguieron morando allí, en las mismas tierras de siempre sólo que ahora administradas por musulmanes, convirtiéndose paulatinamente al Islam.

LA REVUELTA DE SECUNDA, EL ARRABAL DE CÓRDOBA (818)

Toda esta historia empieza en Córdoba, ciudad de emires y califas y en su tiempo, desde la segunda mitad del siglo VIII a principios del siglo XI, la urbe más grande y rica de Europa Occidental.

En la Córdoba de la época del emir Al-Hakam I [796-822] se levantaba, al otro lado del puente romano que cruza el río Guadalquivir, el arrabal (rabad) más importante de la ciudad, Secunda (Shaqunda). Por su proximidad a la mezquita mayor y al palacio de los Emires -ambos a orillas del Guadalquivir y separados por una pequeña calle llamada Mahachcha 'uzma- era un lugar de residencia buscado por funcionarios, personal de palacio y personal religioso (alfaquíes, etc.). Pero Shaqunda también era el hogar de grupos más humildes, artesanos y comerciantes, de tendencia levantisca al soportar sobre sus cabezas el peso de las fuertes cargas impositivas.

Con el tiempo, esta mezcolanza de gentes convirtió el rabad en el epicentro de las protestas, avivadas por el despotismo de Al-Hakam I, un tipo temido e impulsivo al que parecía tenerle sin cuidado su creciente impopularidad. Un cúmulo de circunstancias (la creciente presión fiscal sobre la población, la represión ejercida sobre algunos notables de Shaqunda y el aliento prestado a la revuelta por los alfaquíes -que juzgaban la vida del emir poco acorde con las prescripciones coránicas-) condujeron a un amotinamiento general en el año 818. La chispa que levantó en rebelión a la multitud fue el asesinato de un niño a manos de un guardia del emir. Entonces, la muchedumbre cercó el alcázar y retuvo allí al emir que sólo pudo librarse del asedio cuando su guardia prendió fuego a las casas del rabad, lo que dispersó a la gente que corrió a evitar el incendio de Shaqunda, lo que permitió al emir iniciar la represión de los amotinados. Se dice durante tres jornadas, la guardia de Al-Hakam daría cuenta de varios miles de personas por todo el rabad. Esas cifras, a todas luces exageradas, dan idea de la magnitud de la ciudad de Córdoba en los tiempos en que León o Barcelona no llegaban a los 2.000 habitantes.

Tras el ajusticiamiento de los principales cabecillas, Al-Hakam decretó el exilio para los demás habitantes de Shaqunda, (a excepción, claro está, de los alfaquíes, es decir, el personal religioso, que como manda la tradición fueron amnistiados), ya hubieran participado o no en la revuelta: los vecinos del rabad conservarían su vida con la condición de salir de inmediato de Córdoba. Expulsadas sus gentes, el emir mandaría que el mismo rabad fuera arrasado, su solar roturado y que así, Shaqunda, quedase convertida en campo de labranza (tal vez en memoria de lo que hicieran los romanos con Cartago: Carthago delenda est...) para que las generaciones venideras olvidasen que aquel barrio un día existiera (para ver bien la foto, haz doble click sobre ella).

Así fue como partieron al exilio sus habitantes, algunos de ellos refugiándose entre los muladíes de Toledo, rebeldes al emir cordobés; otros repoblaron la nueva ciudad de Fez, capital del nuevo reino Idrisí de Marruecos; por último, un tercer grupo, se dice que hasta 5.000 muladíes, (seguramente en torno a 1000, o quizá más) zarparon de las costas almerienses y llegaron hasta Alejandría en Egipto.



LA CONQUISTA DE CRETA (825-827)

En la Alejandría del siglo IX, tamaña fuerza humana vino a complicar el ya difícil panorama político-social de un Egipto preso de luchas intestinas entre grupos diversos, algunos de los cuales deseaban emular a los cordobeses e idrisíes e independizarse del califato bagdadí. Así que desde el principio, la presencia andalusí en Alejandría fue fuente de problemas. Finalmente, éstos, liderados por Abu Hafáz (Abu Hafs), uno de los principales rebeldes de Shaqunda, tomaron la ciudad. Abu Hafs era oriundo de Pedroche y su verdadero nombre era, según el cronista Ibn Jaldun, Umar Ben Shuayb al-Bitrawshi. Los andalusís sólo pudieron ser expulsados cuando un ejército mandado por el Califa al-Mumún y comandado por el general Abd Allah Ibn Tahir, negoció su retirada, pagándoles una buena suma con la condición, eso sí, de no tomar tierra en ningún puerto del califato abbasí. Es por esta razón que pusieron rumbo a Creta, feudo del Imperio Bizantino.

Los hispanos ya estuvieron presentes en Creta desde 825 haciendo actos de pillaje. Quizá fue por la inexistencia de un poder naval que les expulsara, sumada a la debilidad del ejército griego local, lo que les llevó a elegir asentarse en la isla en el 827, el año en que fueron expulsados de Alejandría. La isla les ofrecía una posición estratégica como base para la práctica de la piratería sobre las islas jónicas y egeas. Las crónicas bizantinas dejan constancia de la piratería de los sarracenos muladíes cretenses; por ejemplo en Lesbos (862), Calcídica (866), las costas adriáticas (872-873) o Tesalónica ciudad, ésta última, que fue completamente saqueada en 904. Así, no tardaron mucho en convertirse en un serio problema para la navegación bizantina, problema que los emperadores de Constantinopla no pudieron evitar inicialmente, en un momento en que la fuerza naval del viejo Imperio Romano de Oriente estaba en sus horas más bajas. De hecho, la toma de Creta coincide en el tiempo con la conquista musulmana de Sicilia y el crecimiento exponencial de las correrías y saqueos perpetrados por piratas sarracenos sobre las costas italianas, occitanas y anatólicas.

En el interior de Creta, los muladíes hispanos crearon un emirato hereditario entre el 827 y el 961 que sería gobernado por tres generaciones de descendientes de Abu Hafáz. En seguida fundaron una nueva capital, la ciudad fortificada de Rabt –el- Chandax (Candax o Candía, la actual Heraklio -ver foto-). Se da la circunstancia que con ese nombre, Candía, se denominó a toda la Isla de Creta hasta el siglo XIX. Desde el punto de vista social, se considera que en esta época se sometió a los autóctonos a la práctica dependencia; asimismo, parece que culturalmente es un periodo poco menos que oscuro. Con todo con los hispanos hubo un gran dinamismo agrícola en Creta, desarrollándose el cultivo de la caña de azúcar, el algodón y la sedería. Tampoco es menos cierto que los muladíes respetaron el cristianismo como no podía ser de otra manera, pues los cristianos estaban sometidos a más impuestos (exclusivamente pagados por los dimmíes o protegidos, o sea, judíos y cristianos) y a efectos fiscales era hasta conveniente mantener un buen número de cristianos sometidos a los tributos de capitación.

Por su parte, los greco-bizantinos no renunciaron a Creta y en todo este tiempo intentaron expulsar a los muladíes de todas las maneras posibles. Buscaron tomar la isla al asalto, aunque en ocasiones alternaron guerra, con iniciativas diplomáticas. Fue en una de éstas, en el año 838, cuando una embajada del emperador constantinopolitano Teófilo, dirigida por un tal Qartiyus, llegó incluso a implicar en la cuestión al nuevo emir cordobés, Abd al Rhaman II [822 – 852] con la vana esperanza que tal vez, la mediación del emir pudiera conseguir la evacuación de los cordobeses de Creta. De estas cordiales relaciones entre Córdoba y Constantinopla llegaron importantes transferencias técnicas que permitirían armar la nueva flota andalusí (que se creó para defender al emirato de los vikingos-normandos, los cuales sembraron el terror en Sevilla y Lisboa durante el 844) dotándola del denominado “fuego griego”, o sea, máquinas para arrojar betún ardiendo, último grito en armas marítimas durante el siglo IX.

Con todo y con eso, optaron muchas más veces por la vía del asalto y en al menos 3 ocasiones, entre 826 y 949, atacaron la isla. Pero expulsar a los muladíes cretenses sería tarea harto difícil incluso para los perseverantes greco-bizantinos. Y es que reconquistar Creta significaba no sólo la liberación de los griegos que allí vivían, sino algo mucho más importante: la neutralización de la amenaza sarracena sobre sus puertos y rutas comerciales.

La definitiva reconquista de Creta por Bizancio no empezaría, sin embargo, hasta el año 960. En esta ocasión la gloria le correspondió al que sería emperador bizantino en el 963, Nicéforo Focas, quien se colocó en persona al mando de la operación siendo todavía general. Cuenta la leyenda que la conquista vino precedida de una treta por la que Nicéforo ofreció a los incautos muladíes 500 yeguas con sus pastores necesarios. Llegado el momento, éstos las condujeron a una zona aislada donde desembarcaron los griegos, sorprendiendo por sorpresa a los habitantes de la isla quienes no pudieron evitar la conquista. Leyenda aparte, sabemos que la toma de Creta fue una operación compleja que tardó varios años en materializarse y supuso el desplazamiento a la isla de un poderoso ejército greco-bizantino apoyado por una restablecida flota que ya volvía a controlar el Mediterráneo Oriental. La guerra se prolongó por más de 6 meses en los cuales, Chandax fue sometida a un duro asedio y en ella permaneció Abd el Aziz Ben Shuayb el último de los descendientes de Hafs. Finalmente, el 7 de marzo de 961, los griegos tomaban la ciudad, saqueándola, matando a la mayoría de aquellos descendientes de muladíes cordobeses y convirtiendo en esclavos al resto. Los griegos cerraron sus mezquitas y redujeron al recuerdo su religión, cultura y costumbres, fortificando la isla y repoblándola de griegos, armenos y búlgaros, previniedo así nuevas intentonas sarracenas. Ese fue el final de esta historia cuyos protagonistas fueron hispanos y cuya gloria fue menor por no ser cristianos.

A modo de anécdota, cabe decir que con los tesoros que se expoliaron en Chandax, los bizantinos fundarían los primeros monasterios de Monte Athos, uno de los lugares más curiosos de Europa, pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión…

Dedico este post a mis sufridos compañeros de Historia Medieval de España de la UNED.

Enlaces para saber más de esta historia: Historia de Creta en Wikipedia; Sobre todo, no os perdáis éste otro: Sobre el arrabal y la conquista cretense; por último, os dejo éste otro enlace, algo más cutre: Los_cordobeses_en_Creta

14 Comentarios:

10 de junio de 2009, 20:02 Juan Carlos López dijo...

Y una lección para los que no somos estudiantes de la UNED.

Boquiabierto.

¿Qué tal una ruta por las huellas islámicas de Creta?

Candia, Hania o Cania no podría faltar en el periplo.

Aplausos hasta con las orejas.

10 de junio de 2009, 22:11 Juanjo dijo...

¡¡¡Me apunto al viaje por Creta!!!

Al examen no, que ya veo que puede ser para morirse... Y ya tengo bastante con los míos.

Un saludo.

10 de junio de 2009, 23:05 marqus dijo...

Chico, supongo que los exámenes bien, al menos el de Historia Medieval. Menuda lección!

PS.1: El caracter pasota de Al-Hakam I debe ser cosa de un gen asociado al liderazgo político, no?

PS.2: No me vendría mal esa actividad de la que me has hablado sobre todo porque este fin de semana les voy a hablar de educación en el tiempo libre, ambiental, no sexista y tal.

PS.3: Un truqui: Para quien quiera ver mejor las fotos (sobre todo la del plano de Córdoba, que es la realmente grande) sólo tiene que hacer lo siguiente: En la barra de dirección donde se haya abierto la foto (http://1.bp.blogspot.com/_R84Go-ttDyI/Si_fnRaGc4I/AAAAAAAAF0c/u1bVwESJpJc/s1600-h/C%C3%83%C2%B3rdoba.jpg) eliminad el guión y la hache (en /s1600-h/) y pulsad Intro. Debería quedar algo así:

http://1.bp.blogspot.com/_R84Go-ttDyI/Si_fnRaGc4I/AAAAAAAAF0c/u1bVwESJpJc/s1600/C%C3%83%C2%B3rdoba.jpg

De esta forma, la foto se ajustará al tamaño en vertical de la pantalla de cada cual. También aparecerá, al pasar el ratón por encima de ella, una especie de lupa con el signo +; si se pulsa sobre la imagen, ésta aumentará para ajustarse al tamaño horizontal de la pantalla del visitante.

Besos!

11 de junio de 2009, 10:53 Markos dijo...

Pues en este post se han juntado varias cosas que me gustan: la historia medieval, al-andalus, y que lo has escrito estupendamente. Se me ha hecho muy ameno.
No conocía este hecho, pero me ha recordado a los moriscos expulsados por Isabel de Castilla y que conquistaron al curva del Niger.
(ironic mode on)
No me extraña, si te echan del sur de la península el cabreo es tan grande que tienes que invadir algo para relajarte un poco :-P
(ironic mode off)
Salu2

11 de junio de 2009, 10:55 Markos dijo...

Pues en este post se han juntado varias cosas que me gustan: la historia medieval, al-andalus, y que lo has escrito estupendamente. Se me ha hecho muy ameno.
No conocía este hecho, pero me ha recordado a los moriscos expulsados por Isabel de Castilla y que conquistaron al curva del Niger.
(ironic mode on)
No me extraña, si te echan del sur de la península el cabreo es tan grande que tienes que invadir algo para relajarte un poco :-P
(ironic mode off)
Salu2

11 de junio de 2009, 17:24 Anónimo dijo...

Gracias por dejarlo en el Foro de la UNED, y gracias por dedicárnoslo... Muy bueno. La verdad es que el examen era facilón (por previsible), no por la currada... Un abrazo desde Burgos.

12 de junio de 2009, 11:25 Francisco Galván dijo...

¡Me cagüen la leche, santi, vaya reentré! Con un par de fotos más podías haber publicado una guía completa. Prometo leerlo, pero no ahora, que no puedo. Me alegro de que estés de vuelta ¿Acabaron los exámenes?

12 de junio de 2009, 17:08 Santi dijo...

Chicos gracias por los ánimos aunque Francisco tiene razón... Ya he sido vapuleado por mis amigos y familia y me han vuelto a pedir que este tipo de posts los haga de dos partes... Uffaaa con lo emocionado que yo estaba con mis muladíes... Bueno el tema es curioso y creo que este país de hoy debería poner en valor a Córdoba y sus cordobeses del S. VIII - XI (sin desmerecer a los actuales, claro) Y más ahora que hasta Obama cita a Córdoba en sus discursos (Egipto, semana pasada), claro que quizá es mucho pedirle a un yankee que no confunda la gloria de nuestro pasado árabe con las atrocidades perpetradas por Torquemada y sus señores, los Reyes Trastámara, los del Tanto monta, monta Tanto Isabel como Fernando...

12 de junio de 2009, 17:26 Lille Skvat dijo...

Sí que te has currado esta entrada. Muy interesante este capítulo de la historia del que no tenía ningún recuerdo...

Leo en los comentarios que estudias en la UNED. ¿Estudias Historia? ¿En qué asignatura has estudiado esto?

Un beso y suerte.

12 de junio de 2009, 21:24 Francisco Galván dijo...

Alucinado estoy, Santi. No tenía ni idea del esa aventura de los muladies pero tiene una novela cojonuda (yo ahora estoy con los visigodos del 472).
De la historia esta se deduce que los del arrabal, que eran los de izquierdas, se podían convertir en piratas a poco que los maltrataran un poco. Buena enseñanza para hoy. Y también que los religiosos SIEMPRE están con el poder.
Felicidades por el post y por cómo lo cuentas. Y no te fustigues por el tamaño, que es lrgo pero ameno. Sigue estudiando y contándonos historias así

13 de junio de 2009, 0:39 Kir dijo...

Mola ^^

¿Y no se hubieran conformado con un chalecito en Olloniego? Tanto conquista, tanto saquea...Y, digo yo; ¿no deberían haber ido a un grupo de terapia de conquistadores impulsivos anónimos?. ¿Tendrían mono si se pasaban 1 mes sin conquistar nada?...

16 de junio de 2009, 17:28 ANITA dijo...

Que pedazo de entrada de historia te has marcado.
De muchas cosas ni había oído hablar cuando estudiaba. Muy interesante y muy elaborada, te has currao el post.
Bueno leer un poco de historia de echo es muy interesante.
Un saludo Santi

21 de junio de 2009, 11:21 Edda dijo...

Uau! Fabuloso y se me había pasado!
Gracias Santi.

21 de junio de 2009, 18:07 Santi dijo...

Muchas gracias de nuevo por vuestros comentarios. La verdad es que anima, sobre todo cuando uno se encuentra en la resaca postexámenes y el principo del verano (cuando siempre cuesta un poco más encontrar un hueco para escribir). Un abrazo.