Navidades en Italia: Aversa, Paestum, Boscoreale, Stabia y Roma. Resumen fotográfico.

Escribo esta entrada a modo de resumen para compartir algunas cosillas de mi reciente viaje a Italia, con vertiente familiar y turística (claro está) incluida. Como seguramente durante un mes no voy a tener tiempo para poder escribir, y no será por falta de temas, ayer por ejemplo,se aprobó el matrimonio del mismo sexo en Portugal (aunque descafeinado porque inexplicablemente no se reconoce el derecho a adopción ¿alguien lo entiende? Para eso con una ley de parejas ya bastaba. Tiene gracia, con esta ley, y a falta de la conclusión del proceso que se está viviendo en Irlanda, convierte a Italia en el país de Europa Occidental que más discrimina a las personas LGBT), pero no tengo más tiempo: exámenes, trabajo y varias cosas más, buffffff. Así pues, como aún no soy millonario, ni puedo almacenar "flores horarias" como los hombres grises de Momo, me toca sacrificarme y despedirme del blog y mis (nuestras) guerras por un mes. Eso sí, os muestro a continuación un trocito de mis viviencias para que os quede un buen sabor de boca hasta mi vuelta.

No os olvidéis de clicar sobre las fotos para agrandarlas...


FIESTAS NAVIDEÑAS. El 24 de diciembre llegamos a Italia aliviados por las noticias familiares que llegaban de Barcelona. Tras atiborrarnos de pizzas caseras (comida típica antes de las cenas de Nochebuena y Nochevieja), la Nochebuena se celebró en Casa de los Della Volpe-Argo. Natale y Santo Stefano trascurrieron, como de costumbre en casa de los Di Cristofaro-Nappa. Entre comidas sólo tuvimos tiempo de pasear por Aversa en medio de un clima primaveral debido a que soplaba el sirocco tunecino que en esos días se dio una vuelta por la región. No faltaron los regalos (demasiados), el brócoli italiano, la col, los típicos platos navideños, entre ellos el bacalao (no para mí), mi ansiada Mozzarella di Bufala Aversana (mejor sin panna) y miles de dulces, cassata, limoncello, etc. El día de Navidad la hermana de Bruno nos hizo un poco de lasagna, especial para Bruno y para mí, por lo que ese díadebí comer algo así como 9 platos. El 26 por la tarde llegaron los tradicionales juegos y gané en la tómbola Napolitana, pero perdí al 31, l'asso che fugge, 7 e mezzo y al Burraco, un juego que se ha convertido en una especie de obsesión regional.





PAESTUM. Yo, al igual que Felicia Goodfellow, tuve un sueño... Y Silvana, Bruno, Marinella y Gaetano lo hicieron realidad, preparándome una sorpresa de las grandes para el 27 de diciembre. Y al fin pude visitar las ruinas de ¡Paestum! a 120 Km al sur de Napoli. No os puedo describir aquí lo que significó pasear entre los restos de la antigua Posidonia, una de las grandes ciudades de la Magna Grecia, y disfrutar admirando los 3 grandes templos griegos que conserva (Cerere, Nettuno y la"Basilica") del siglo VI a.C. Tras atiborrarnos de Mozzarella, y empanada de escarola, anchoas, olivas negras y piñones, una delicia navideña, continuamos con el Museo degli scavi donde me emocioné como un niño ante la tumba del Tuffatore, quizá el más importante de los escasos frescos griegos que se conservan en el mundo (la mayoría aquí) y que representa, además, una escena homosexual que transcurre en un symposium.




BOSCOREALE Y STABIA. La otra excursión la hice solo. Perdidas en las ciudades vesubianas de Boscoreale y Castellammare di Stabia, al sur de Napoli, se encuentran algunas villas romanas, catalogadas en el patrimonio mundial de la UNESCO, que pueden ser visitadas. Por lo visto esta información sólo debía saberla yo, porque no me encontré con nadie durante las visitas... Entre medio de barriadas no muy recomendables, se encuentra el Anticuarium Nazionale di Boscoreale, un museo estupendo sobre las condiciones de vida del área asolada por la eurupción del Vesuvio en el 79 d.C. Cuenta, además, con la posibilidad de visitar una antigua Villa Rustica romana, la Villa Regina en la foto de la izquierda. Después me trasladé a Stabia donde visité las villas de San Marco, Arianna y un secondo complesso actualmente en excavación. En todos los sitios estuve más solo que la una, lo que posibilitó que guardas y guías me trataran como a un Borbón, me abrieran puertas que suelen estar candadas, me hicieran un recorrido guiado, entrase gratis (aun habiendo olvidado el carnet de la Facultad en casa) y me dieran conversación histórica inteligente. Vamos, algo para recordar.




RESTO DE DÍAS EN AVERSA. Tranquilidad, familia, amigos, paseos, tiendas, cafés estupendos, fotos y descanso. Aversa sobrevive, que no es poco, aunque cada año va dejándose más y más. Si Aversa estuviera bien gestionada y sus habitantes tuvieran voluntad y ganas de un cambio profundo sería, cuanto menos, un centro turístico relevante. Lamentablemente, Aversa está fuera del mapa turístico campano. Y eso que está a sólo 20 Km de Nápoles, fue la antigua capital Normanda y cuenta con restos únicos de éstos, además de un Duomo riquísimo, iglesias con claustros románicos y renacentistas, calles antiguas, restos de murallas, mucho románico destacando el de San Francesco, palacios señoriales barrocos, incluido el Palazzo Golia en el que pernoctó Garibaldi la víspera de la histótica batalla en el Volturno, muchos testimonios del pasado catalán y español (un antiguo hospital, un castillo de la Corona de Aragón, arcos, placas de los distintos reyes y edificios), una loggia nobiliaria, la casa del gran Cimarosa, mucho más reconocido en París y en Viena que un su ciudad natal, cuadros del Spagnoletto, tiendas de moda a precios asequibles y productos alimenticios únicos como los dulces Polacca y sfogliatella y la Mozzarella di Bufala, producto del que Aversa es su capital. Es una pena, una tristeza y una indignación ver tanta dejadez. Desde luego la responsabilidad de esta acelerada decadencia es de sus habitantes y de sus gestores.

Nochevieja fue nuestro último evento en el sur. La celebramos en casa de los Della Volpe-Argo. Cantamos en napolitano, bailamos, comimos spaghetti con le vongole (el tradicional plato napolitano), brindamos y no faltaron las lentejas. Muy divertido.





ROMA, TRES DÍAS Y DOS NOCHES. Mucho frío, a veces lluvia y a veces sol, es lo que en esta ocasión encontramos en Roma, la ciudad eterna. El programa era apretado y más concreto que en otras ocasiones, pues en Semana Santa volvemos con mis padres. Ya habrá tiempo en esa y otras 10 ó 20 veces más para acabar de ver cosas...

El 1 de enero fuimos a San Pietro in Vincoli a ver el Moisés de Michelangelo y mientras abrían, hicimos tiempo por el Coliseo, la Basílica de Majencio y aprovechamos para tomar un café en el Coming Out, donde charlamos bastante rato con la camarera milanesa y un chico siciliano que vive en Roma. Hablamos de bombas, de como viven las cosas allí y cómo se ven desde aquí, de la marcha, Arcigay, Barcelona (la meca gay-lésbica italiana) y la política. El Moisés fue algo mágico a pesar de las 400 personas...




Desde allí nos fuimos a San Paolo fuori le mura, una basílica ubicada sobre el lugar donde se dice que se halla la tumba del homosexual "redimido" (más bien reprimido, o no) Pablo o Saulo. Los mosaicos del arco triunfal son espectaculares. Dan miedo los retratos de los papas que se encuentran en lunetas continuas a lo largo de un friso que se extiende por toda la basílica. El número de papas beatificados y santificados es superior al número de dioses paganos conocidos... Ah sí, allí tuvimos una nueva prueba más de que Ratzinger da algo más que mal rollo: cuando quisimos hacer una foto a los retratos de los últimos papas, en la fotografía sólo apareció iluminado el retrato de B16 y eso que estaban todos iluminados por igual. Juzgad vosotros mismos, nosotros llegamos a resolver el misterio pero hay queda eso...



La ruta acabó en la Piramide di Caio Cestio y la puerta ostiense y en un intento fallido de acercarnos al Testaccio. Ese día nos recogimos pronto, tras atiborrarnos en nuestra trattoria favorita muy cerca de Termini.


El 2 de enero visitamos las Catacombe di San Callisto y las fosas ardeatinas y luego nos dimos una vuelta por la Via Appia Antica: Catacombe di San Sebastiano, estadio de Majencio, tumba de Rómulo, tumba de Cecilia Metella, San Nicola, nos asomamos al antiguo empedrado de la Via Appia, para acabar como a dos kilómetros de allí, en la Iglesia de Quo Vadis levantada justo en el lugar donde se dice que Cristo se le apareció a Pedro para instarle a volver a Roma (de donde huía) y someterse a su martiro y crucifixión. Milagrosamente las huellas del Cristo aparecido quedaron fosilizadas y alguien tuvo a bien esculpirlas en un mármol que se dispuso justo allí, en el centro de la Via Appia. Sin embargo, al parecer las huellas originales se encuentran expuestas en la Iglesia de San Sebastián, a 2 Km de allí, en una vitrina junto con otras reliquias. Cosas que pasan... En fin, un lío lo del Quo Vadis. En total, de las 54 estaciones del recorrido arqueológico de la Via Appia antica, apenas hicimos 9... Si os animáis a hacerlo alquilad por lo menos una bicicleta.


Nótense en la cara los kilillos "navideños" de más...

Tras pasar por el Testaccio, la tarde transcurrió en Piazza del Popolo, donde visitamos la Iglesia de Santa Maria, nos emocionamos con Caravaggio y no pudimos ver la escultura de Bernini (en obras de restauración). Después subimos al Pincio y acabamos yendo a San Pedro del Vaticano, donde pudimos constatar, a juzgar por las luces de sus estancias privadas, que Beni estaba en casa, por lo que decidimos volver al hotel, vestirnos, cenar en "nuestra" trattoria y en su honor, dejarnos ver en la "Gay Street". Es increíble ver la transformación que sufren los cafés y pubs de la Via San Giovanni in Laterano que al caer la noche se transforma en una animada y abarrotada zona de ambiente LGBT. Muchísima gente (la calle completamente atestada) y animación, aunque sin música y con frío. Le dimos bastante al pico en las largas colas del lavabo, cosas de beber cerveza y de que sólo haya un único wc por local... La noche acabó en el Hangar, más aburrido que el año pasado, donde por suerte seguimos entrando sin el carnet de Arcigay.



El 3 de enero tuvimos bastante tiempo, antes de coger el avión, para dar una vuelta por varios sitios. Vimos más detalladamente los templos Largo Argentina, alcanzamos las Piazze Campo dei Fiori y Farnese, subimos hasta Navona pasando antes por el antiguo Palacio de la cancillería y entramos en las iglesias de Sant'Agnese, San Lorenzo in Lucina y Santa Maria sopra Minerva, donde me enamoré perdidamente del Cristo de Michelangelo y los frescos de Lippi, aunque me horrorizó sobremanera la reforma neogótica. del edificio. Tuvimos tiempo para volver al Panteón, mi edificio romano favorito, el Parlamento, el Hadrianeum y la Columna y me zampé el helado más grande de mi vida... Las calles estaban atestadas por los Saldi, la feria de Epifanía y el turismo y el sol ayudaba. Al empezar la tarde se cubrió el cielo y empezó a lloviznar. Desgracidamente no tuvimos tiempo de entrar en San Luigi dei Francesi, pero todo se andará...





La vuelta fue una pesadilla. Ryanair nos obligaba a pagar 160€ por exceso de peso (en vez de 20 Kg por maleta resulta que teníamos que facturar sólo 15 Kg) Evidentemente no pagamos ni un céntimo de más a esos piratas aéreos. Tras tantos años de guardar mil y un trastos en cajas para que quepan en 5 metros cuadrados de habitación, conseguí distribuir el peso entre maletas y bolsas y de esta forma, los quintales de parmigiano, grana, pecorino y demás manjares pasaron a mi mochila de mano. Esto supuso que me quedara en la aduana 20 minutos siendo inspeccionado, sacándolo todo de la mochila, hasta que los "amables" policías se convencieron que el queso no era nitroglicerina incendiaria y que los 2 jerseys que llevaba atados a mi cintura, no eran la mecha para encenderla... Para más males se fue la luz en ese hangar de espera donde abandonan a la gente en el aeropuerto de Ciampino. Sin luz, se estropearon los lavabos y a mí me dio una urgencia repentina, por lo que me metí en el de discapacitados que sí funcionaba y en vez de tirar de la cadena, hice sonar la alarma... La que se lió... Después de todo, creo que aprobaré sin dificultad el examen oral de italiano... Y mientras esperaaar, y esperaaar a que el avión llegase, algo que se demoró 2 larguísimas horas más. Sobrevivimos a una nueva conculcación de derechos básicos y a un nuevo trato como mercancía (en lugar de persona) y al fin logramos alcanzar Girona a las 00:15h y suerte que los santos Ruth y Marc tuvieron el detallazo de estar allí para recogernos que si no...

En fin, hasta aquí el cuento. Espero volver pronto. Un abrazo.

16 Comentarios:

9 de enero de 2010, 23:19 Jonatan Santos dijo...

Bueno bueno bueno, por lo que veo un poco más y os confundo con Ulises buscando Ítaca!, jajaja.
Italia es mi gran amor encerrado en el pecho, que preciosidad!!!!. Y al ver y leer esas aventuras me siento super-mega-feliz!!! al comprobar que esos momentos han sido maravillosos para vosotros.
Me da mucha envidia sana, os mereceis toda la felicidad del mundo mundial!!!!!!!!

Un beso enorme!

10 de enero de 2010, 2:55 alex dijo...

Jo, vaya vacaciones navideñas más estupendas, me gustaron mucho las fotos, que envidia, jejejej. Aquí estaremos esperandote para cuando vuelvas, y así aprovecha para relajarte un poco y coger más fuerzas.

Un beso cielo

10 de enero de 2010, 4:15 SOLO DE INTERES dijo...

Que envidia de la santa, que bello viaje y hermosas fotografias,con razón estas villas romanas Boscoreale y Castellammare di Stabia, se encuentran en el patrimonio de la UNESCO. Saludos y gracias por compartirlo

10 de enero de 2010, 16:35 ANITA dijo...

Como he disfrutado leyendo todas tus vacaciones y que envidiaaaaaaa me das. Las fotos son preciosas, cuantas cosas has echo que maravilla, así me gustan a mi los viajes ver todo. Se me ha echo la boca agua de las comidas, me chifla la comida italiana.
Y jjjej no puedo por menos estás guapisimoooooooooooo en las fotos.
Que te sea leve este mes y hagas todo y te salga mejor.
Besos

10 de enero de 2010, 19:04 Juan Carlos López dijo...

Anda, que sólo me dais envidia por esos platicos tan sabrosos, porque he estado donde nombras.

Aunque, a decir verdad, no me importaría repetir.

Y ahora: a estudiar, ¡concho!

;D

11 de enero de 2010, 13:18 Francisco Galván dijo...

Santi, vives como un cura por mucho que los critiques.
Por cierto, haces mal en despreciar el bacalao (ve a comerlo a Lisboa)y ten mucho ojo con eso del burraco, que suena muy mal.

11 de enero de 2010, 19:11 Anna y punto dijo...

Muy bonito todo, pero me has traído algo? jajajajajajaja

Que envidia me das sinvergüenza.

Besazo.

12 de enero de 2010, 17:54 Markos dijo...

Vaya pedazo de tour fabuloso que te has pegado tío!! Y encima comiendo de maravilla. Y veo que la compañía es difícilmente mejorable. Y además "los kilitos" de más te sientan muy bien.

Me alegro de que hayas pasado una fiestas tan buenas.

Así que ahora toca la parte menos agradable, a clavar los codos y sufrir, que disfrutar ya has disfrutado mucho. A ver si vas a caer en malos vicios y te vuelves cura :-D

Abrazos

13 de enero de 2010, 7:10 F!TO dijo...

Que envidia.
Te odio oficialmente por pasear por Italia y disfrutar de esa comida tan rica.

22 de enero de 2010, 23:24 Balovega dijo...

Hola.. que preciosidad de viaje y que guapísimo estas... unas fotos estelares...

Cuídate mucho y un gran besote

24 de enero de 2010, 14:59 mariete dijo...

Hola wapo, me ha encantado tu navidad, que envidia!! Por cierto, que sepas que aunque he cerrado mi blog te sigo leyendo... un besito.

26 de enero de 2010, 2:15 Mr. Brightside dijo...

Minä kaipaan katalaani-ystävääni

Por cierto, los kilillos navideños te sientan muy bien.

Besos

28 de enero de 2010, 11:22 Juanjo dijo...

Tan divinamente como siempre, menudos viajes te marcas.

Suerte en los exámenes y que sepas que desde hoy vuelvo a la blogosfera. Y es un placer hacerlo para encontrarme con amigos como tú.

Un abrazo.

20 de febrero de 2010, 20:33 Santi dijo...

Pues que sepáis que vuelvo a Roma en Semana Santa y NO en peregrinación precisamente... Jaja, bueno os echo de menos, al menos ya ha pasado lo primero aunque me queda la peor etapa de exámenes y acabar de una vez. A ver si os visito en estos días. Besos

20 de febrero de 2010, 23:52 Constantino Carenado dijo...

Tu mundo es un gran mundo.
Nunca lo olvides Santiago.Nunca lo olvides.
Creo que lo que te sucede, sencillamente, es que quieres estar en todas partes.
Un consejo de un chimpancé (si te sirve).
Primero una cosa; después: otra.
Y así iras caminado como quieres.
Sé feliz. Sabes como serlo.
¿Que se cargan a inoncentes?
Llegará tu momento gritar. Ese grito que se encucha muy ,y mucho ,en la blogosfera.

24 de mayo de 2013, 18:01 Cristian dijo...

Nunca he ido a Europa, pero me encantaría poder conseguir hoteles baratos para poder llegar a Italia y disfrutar de las distintas atracciones que tiene el país. Ojala que pueda llegar algun dia ya que me encantaría hacerlo