Despidiendo a mis dos golondrinas comunes (hirundo rustica). Fotos y vídeos.

Esta tarde se cumplen cuatro días desde que vi por última vez a la última de “mis golondrinas comunes" (hirundo rustica), la pequeñaja. La última noche que pasó en nuestro patio de luces fue el jueves 17, casi escondida entre las sábanas tendidas que colgaban del tendedero del segundo piso.

Ya os hablé largo y tendido de “mis golondrinas”
esta entrada. En esencia, se trata de una historia que ha durado 18 días y que ha tenido momentos realmente emocionantes.

Imágenes de estos días: la pareja charlando y la pequeñaja esperando a la madre.


Uno de esos momentos excepcionales que quería compartir con vosotros ocurrió el jueves 10 de septiembre, cuando 2 nuevas golondrinas, dos adultas (probablemente en migración activa), se unieron a nuestra pareja de adulta y cría, quedándose las cuatro a pasar la noche en el patio de luces. Durante ratos de esa tarde el patio fue una fiesta de trinos y gorjeos. Las nuevas eran más desconfiadas que la pareja residente y prefirieron dormir en el tendedero del ático, por aquello de poder huir rápidamente si la situación lo requería. Como ya os comenté en la anterior entrada, éste es un comportamiento típico de las golondrinas, que durante el mes de septiembre, antes de iniciar la migración, suelen unirse en grupos, a menudo numerosos, para dormir.

Vídeo: Las cuatro golondrinas en el momento antes de dormir.

Desgraciadamente, el sábado 12, 2 días más tarde de aquel encuentro ocasional, sólo acudió a dormir la pequeñaja. Y así iba a ser durante los siguientes 5 días. Nuestra conclusión (esperanza) es que la madre (o el padre) hubiera iniciado la migración previamente, dejando atrás a la pequeña para que siguiera alimentándose. El miércoles pasado pregunté por esa posibilidad a dos amigos que colaboran en el Institut Català d’Ornitologia, que me respondieron que era perfectamente posible. De hecho, en los últimos días, ya habíamos observado que la cría llegaba al patio hasta media hora antes que la adulta, por lo que puede deducirse que durante el día ya actuaban independientemente y una vez estuvo lista, ésta emprendiera la migración, permaneciendo la pequeña unos días más. Bueno, al menos esta explicación me deja simplemente más tranquilo, ahuyentando fantasmas de accidentes y muertes.

Imágenes de estos días: la pequeñaja sola.

Finalmente, el viernes 18 por la mañana, hice la última foto a nuestra querida residente, justo cuando emprendía el vuelo matutino. No imaginaba, aunque lo esperaba desde hacía días, que esa sería la última vez que la vería. Como cada día, desde las últimas 6 noches, deseaba que fuera la última vez que nos viéramos y que encontrase la fuerza y la orientación para iniciar el largo viaje hacia el África Ecuatorial. Y es que han sido 6 noches tristes en el patio de luces. La pobre había pernoctando sola, llegando en un semi-silencio, roto por algún gorjeo aislado, sin signos de alegría, como para no llamar la atención. La pobrecilla estaba como aletargada por el miedo. Probablemente, lo único que le daba seguridad en su entorno era este patio humano, ruidoso y vertical, que recuerda a un acantilado, donde otrora anidaba esta especie. Ahora sé, y quiero pensar, que las dos golondrinas que nos han acompañado durante este final de verano, están en marcha hacia sus cuarteles de invierno.

Imágenes de estos días: la última foto de la pequeñaja.

Así, desde hace unos días, en mi patio de luces ya sólo resuenan los lejanos gorjeos de los vencejos reales, cuyos trinos siempre logran imponerse a los ruidos de la calle. Ellos aún tardarán alguna semana más en irse, justo cuando empiecen a llegar los primeros petirrojos y colirrojos tizones que bajan de las montañas para pasar aquí el invierno. Entonces también se harán más encontradizos mirlos (merla, turdus merula) currucas capirotadas (tallarol de casquet, sylvia atricapilla), currucas cabecinegras (tallarol capnegre, sylvia melanocephala) y aratingas mitradas (una exótica que se ha adaptado muy bien en este barrio) del Putget, que recorrerán los árboles de la Avenida en busca de sus frutos dulzones que maduran a finales del otoño. Y es que la naturaleza no se detiene.

Ver la primera parte: clickando aquí

15 Comentarios:

21 de septiembre de 2009, 21:40 Juan Carlos López dijo...

Y echó a volar la pequeñaja siguiendo, seguramente, la llamada de la naturaleza. Pero por lo que cuentas, te deja a la espera de una pajarera.

De repente, me vienen al magín unos versos de Juan Ramón Jiménez:

...Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

21 de septiembre de 2009, 21:59 alex dijo...

Que lindo. Ya me gustó mucho el post anterior sobre ellas y esta me han gustado más todavía. Se nota mucho tu sensibilidad en este post y la delicadeza de preocuparte por unas pequeñas golondrinas.

Un beso cielo

21 de septiembre de 2009, 23:10 Francisco Galván dijo...

Qué alegría volver a sabe de tus golondrinas. Pensé que ya se habrían ido, pero no. Han pasado unas buenas vacaciones en el tendedero. Lo mismo el año que viene vuelven con más coleguitas y te montan un botellón en la misma ventana, jajaja. No te fíes, que la pequeñaja ya será adolescente y querrá, marcha, marcha

22 de septiembre de 2009, 0:23 marqus dijo...

Oh, seguro que están bien, padre o madre y pequeñaja. Han estado bien custodiadas.

Qué bonito saber distinguir los pajarillos que van llegando a la ciudad, la hace más interesante.

Me alegro de que la historia tenga un punto y seguido. Besos!

22 de septiembre de 2009, 0:44 Juanjo dijo...

Bueno, supongo que ahora están donde les corresponde, al fin y al cabo las aves necesitan volar a su aire...

Me encantan tus entradas de pájaros... Más, por favor.

Un abrazo.

22 de septiembre de 2009, 1:42 rosscanaria dijo...

Me encanta. En el tendedero de mi patio también hay muchos pajaritos y cantan por las mañanas pero yo no tengo la suerte de distinguirlos y saber sus razas y tal.
Bonito Santi, un beso

22 de septiembre de 2009, 8:26 Sílvia dijo...

Me encantan tus posts sobre pájaros. Creo que los bichos saben donde se les quieren y no corren ningún peligro...Nos mantendrás informados de nuevas apariciones, espero.
Besos

22 de septiembre de 2009, 8:48 Anna dijo...

¿Y por qué será que todo acaba? Todo tiene su ciclo y quiero pensar que tras esos ciclos vienen otros nuevos siempre mejores.

Me acuerdo leyéndote de marqus :), no sé que tendrá ese chico que siempre que me acuerdo de él pone una sonrisa en mi cara.

"... y echó a volar erguido y desplegando sus alas, cubriendo el sol que ensombrecía su mirada para que pudiese verla como marchaba... y así recordarla aún con más nostalgia..."

Besitos.

22 de septiembre de 2009, 8:52 Anna dijo...

ayshhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!

23 de septiembre de 2009, 13:46 Markos dijo...

Que tierno y cómo me ha hecho recordar la historia de mi Lola (corduelis corduelis) :'')
Un gran abrazo

23 de septiembre de 2009, 23:27 ingelmo dijo...

Un post muy emotivo, me ha encantado!

Te dejo mi voto en Bitacoras.com

Por cierto, podrías decirme como has hecho para poner todos esos botoncitos de redes sociales al final de cada entrada, hace tiempo que trato de averiguar como puedo hacer algo parecido en mi blog.

Un saludo,

25 de septiembre de 2009, 22:45 Redactor de Chueca Digital dijo...

Personalmente, creo que un error lo tiene cualquiera. Tengo muchos amigos gay que son afiliados de UPyD y en ningún caso se han cabreado tanto como para borrarse. Por otra parte, creo que FELGTB es un colectivo tremendamente politizado y manipulador. Eso no quita que si UPyD vuelve a tener un despiste así habría que tomar medidas por homófobos.

30 de septiembre de 2009, 2:23 marga dijo...

me dejaste triste :(

2 de octubre de 2009, 8:34 Santi dijo...

Perdonad que nunca contestara estos comentarios. Al ser una despedida (como siempre dolorosa) no tenía ganas de hacerlo. Sólo quería decir:

@ Juan Carlos. Bonito poema de esos que regresan a la cabeza en muchas ocasiones d ela vida.
@ Ana. La historia es parecida a la de Marqus pero aquello fue una pasada..
@ Markos. que me gustaría oír la historia de Lola.
@Ingelmo. Te envío un email con lo que sé del tema. Gracias por pasarte.
@Redactor, colgué tu comentario en el post correcto(el posterior a éste)
@Marga. A mí me dejó triste, pero ahora que sé que están de inmigrantes ilegales en África, estoy tranquilo. Verás como el año próximo vuelven.

2 de octubre de 2009, 21:07 Markos dijo...

No te quepa la menor duda de Lola tendrá su propio post, como tuvieron Pancho y Kira. Se lo merece. Lo que se puede llegar a aprender de un ser tan diminuto.
Abrazos