Breve contacto con dos Alces en Suecia (fotografías)

Quienes recorren la Península Escandinava a menudo se topan con señales de tráfico como ésta, de las inmediaciones de Örebro (Suecia):

Sin embargo, son muy pocos los que consiguen ver un Alce (alces alces) en estado salvaje, al menos en el sur de Escandinavia. Nosotros nos encontramos entre los afortunados que han podido establecer “contacto”. Fue una tarde de verano cuando en busca de gasolina, nos apartamos de la carretera nacional que va desde Göteborg a Oslo. Recorridos unos metros nos topamos de repente con esta majestuosa pareja de madre y cría de alce.

Mientras estuvimos en el interior del coche, sin respirar, (aunque para ser francos ya había transcurrido mi momento histérico: ¡¡alces, alces!! ¿Estás ciego? ¿Cómo van a ser caballos? Pues claro que no tienen cuernos porque son “¡¡alzas, alzas!!”, ¿y la cámara? la cámara deprisa…) llegamos a estar a menos de 10 metros, pero cuando decidimos salir para fotografiarlos, optaron por alejarse hasta el lindar del bosque. Los alces se guían principalmente por los ruidos y el olfato, así que o bien les asustó el ruido de las puertas del coche, o peor, quizá fue nuestro olor, y eso que estábamos duchados por una intensa lluvia que había caído durante toooda la mañana en Göteborg. La pareja que ya siempre mantuvo las distancias, no parecía especialmente molesta con nuestra presencia y se quedaron 10 minutos más. Quizá simplemente tenían hambre y siguieron comiendo su ración de trigo. Finalmente, se debieron cansar de la situación y decidieron perderse en el bosque y desaparecieron engullidos por las sombras.

El contacto fue una experiencia única, especial, en la que pude mirar a los ojos a unos seres inmensos que parecían sacados de una película de tramperos ambientada en el Yukón, y sentir ante mí, justo en ese instante, toda la magia de la naturaleza. Desde entonces, en nuestro coche siempre nos acompaña una pegatina de un alce, para invitarles a que en cualquier momento vuelvan a toparse con nosotros.

10 Comentarios:

25 de noviembre de 2009, 14:22 Mr. Brightside dijo...

Qué bonito :) y qué gracioso el momento histérico jajajaja ¡Alzas, alzas!

25 de noviembre de 2009, 16:55 Juanjo dijo...

¡Que caña! Me apunto a la próxima escapada..., ¿te hace a tí una jurásica? Pasa por casa y verás que bichitos...

Saludos

25 de noviembre de 2009, 18:23 Sílvia dijo...

Por que te creo a pies juntillas, pero me dices que los animales de la foto son perros grandes y cuela ... me encantan tus posts de naturaleza vivita y coleando. Un beso

25 de noviembre de 2009, 18:46 Kir dijo...

Bru se merece un monumento....

Estoy con Mr.Brihgtside: el momento histérico es brutal. Por eso digo que Bru se merece una escultura.

¿no aprovechásteis la coyuntura para buscar a Papá Noel y cargároslo? Ah no, que el lleva renos, no alces..¡rempámpanos!

25 de noviembre de 2009, 21:17 Giorgio dijo...

Por alusiones. TODO ES MENTIRA: Yo nunca hubiera confundido 2 "alzas" con, ejem, dos caballos... aunque de lejos mira que se parecen las condenadas. Aunque el momento histérico deberíais verlo en vivo... PD. Se abre la guerra de los blogs.

25 de noviembre de 2009, 21:53 Balovega dijo...

Jejeje... especial ese momento de histeria. Como dice Juanjo me apunto a esa próxima escapada, sera alucinante ver a los Alces...

Un besote grandote de bellos sueños..

25 de noviembre de 2009, 22:55 alex dijo...

Tiene que ser un momento muy especial ese. Se que no es el mismo, pero la primera vez que pude ver un ciervo en vivo, y muy muy cerquita, fue una sensación genial..

Un beso cielo

26 de noviembre de 2009, 9:19 Sergio dijo...

Ahora entiendo porque llevas una pegatina de un león desde doñana...

26 de noviembre de 2009, 11:57 Santi dijo...

A lo que se refiere Sergio es para explicarlo en un post. Quíen haya ido a Doñana sabe que desde el Acebuche salen microbuses de esos todoterreno que te llevan por el parque y no paras de ver animales... Y a veces pasa que la gente confunde vacas con leones, pero en fin...

26 de diciembre de 2009, 15:54 Lille Skvat dijo...

A eso le puedes llamar mucha suerte. Más de 1 década visitando Suecia cada par de meses, además de una temporada antes de mudarme a Copenhague viviendo en Suecia y jamás he llegado a ver uno en estado salvaje...